La pregunta que casi nadie hace en voz alta

¿Duele? La respuesta honesta.

Podríamos escribir «es indoloro» y quedarnos tan tranquilos. No lo vamos a hacer: sería una promesa que ningún médico puede firmar. Lo que sí podemos contarte es exactamente qué pasa, minuto a minuto, qué decides tú y qué hacemos nosotros para que estés cómoda.

Si te dan respeto las agujas, no eres la excepción

Es una de las razones más frecuentes por las que un adulto lleva años sin hacerse una analítica. No es una rareza ni una tontería: es una respuesta del cuerpo muy común, y en algunas personas llega a producir mareo real. Lo sabemos y lo tenemos previsto.

Por eso preferimos contártelo antes, aquí, con calma, y no cuando ya estés sentada en el sillón.

Lo primero, porque cambia casi todo
La aguja no se queda dentro. Solo abre el paso y sale enseguida. Lo que permanece durante la sesión es un tubito blando de plástico, más fino que un espagueti.

Casi todo el mundo imagina una aguja clavada en el brazo durante tres cuartos de hora. No es así, y esa idea sola explica buena parte del miedo. Por eso puedes doblar el codo, coger el móvil, leer o tomarte un té mientras tanto.

Sin sorpresas

Qué pasa, y cuánto dura cada cosa

Los tiempos son orientativos: cada persona y cada sesión son distintas.

Al llegar

Te sientas y bebes agua

Un vaso grande de agua al llegar no es un detalle de hospitalidad: ayuda a que el cuerpo lleve mejor el momento de la vía. Mientras, hablamos.

Justo antes

Frío en la zona

Un spray que insensibiliza la piel unos segundos. Lo primero que notas es frío, no otra cosa.

3–5 segundos

El acceso

Esto es lo único que dura poco y se nota. La mayoría lo describe como una molestia breve, parecida a la de una analítica. Te aviso antes, si quieres que te avise.

Enseguida

La aguja sale

Queda el tubito blando, sujeto con un apósito. A partir de aquí solo estás sentada.

30–45 minutos

La sesión

Sillón reclinado, luz baja, música o silencio. Puedes leer, trabajar, hablar o dormirte. Estoy pendiente todo el rato.

Al terminar

Retirada y unos minutos más

Retirar el tubito no duele. Te quedas sentada un rato antes de levantarte, sin prisa.

El control es tuyo

Seis cosas que decides tú

Buena parte de la incomodidad no viene de la sensación física, sino de sentir que no controlas lo que va a pasar. Así que esto lo eliges tú, siempre:

Qué brazo

El que prefieras.

Mirar o no mirar

Mucha gente prefiere girar la cabeza. Es perfectamente válido.

Que te avise o no

Hay quien quiere saber el momento exacto y quien prefiere que no.

Cuándo empezamos

Tú dices cuándo. No hay ninguna prisa.

Parar

Si en algún momento quieres parar, paramos. Sin explicaciones.

Música, silencio o charla

Lo que te venga mejor ese día.

Dilo sin reparo

¿Y si me mareo?

Marearse con las agujas o con la sangre es una reacción del sistema nervioso, no una debilidad de carácter, y le pasa a más gente de la que se cuenta. Si te ha pasado alguna vez, dínoslo al reservar o al llegar. Cambia el protocolo entero:

I

Tumbada, no sentada

Te atendemos en decúbito completo. Es la medida más eficaz y la más sencilla.

II

Te enseñamos una técnica

Consiste en tensar piernas y glúteos unos segundos y soltar, repitiendo. Ayuda a sostener la tensión arterial y la practicamos antes, no durante.

III

Tiempo al final

No te levantas hasta que hayan pasado unos minutos y estés bien. Puedes venir acompañada.

Si el miedo es intenso —del tipo que te ha hecho evitar médicos durante años— existen protocolos psicológicos breves y con muy buenos resultados. Podemos orientarte sobre a quién acudir. No hace falta que lo resuelvas sola.

Nuestro compromiso

La regla de los dos intentos

Si en dos intentos no accedemos con comodidad, paramos. Reprogramamos la sesión sin coste para ti. Nadie va a insistir con tu brazo para no perder la cita.

Transparencia

Lo que no te vamos a prometer

Empieza por el principio

Todo empieza con una valoración

La valoración es una consulta médica: hablamos, revisamos tu historia y decidimos juntas si tiene sentido dar algún paso más. No hay ninguna aguja de por medio si tú no quieres.

Dra. Mariana Goldstücker Dirección médica · OASE by Goldstücker